Page 29 - revistaoctubre2016
P. 29
Nada otorgan años de lectura y ob- la psicología y, por tanto, de la intros-
servación salvo prudencia. La de la pección, el cine, como la magia, es
confirmación de la personal idiotez y el arte del embuste. Que sólo pue-
la de la celebración diaria de la sor- de desarrollarse a través del estilo.
presa, refractaria a toda certidum- Que es el modo que el cineasta tiene
bre. El péndulo no se detiene, salvo de mentir (y, por tanto, de opinar).
durante un instante: justo antes de
regresar por donde ha venido. Igual
que el público ignoró durante déca-
das la labor del guionista al imputar a
los intérpretes su ingenio prestado, el
guión –el guionismo– vive ahora una
era de fervor acrítico por parte de se-
misabios y haraganes que desconoce
matices. Si la literatura es el arte de

