Page 34 - revistaotoño2017
P. 34
En cierta ocasión le avisaron para que te y Villalpando solía hospedarse
se desplazara a San Esteban del Mo- en pensiones y allí permanecía y
lar y le hiciera una foto a un hombre montaba su laboratorio mientras
que había fallecido y que sería ente- duraban las fiestas, a la vez que
rrado a primera hora de la mañana. iba entregando sus trabajos. En el
Otilio tuvo que caminar durante la transcurso de varios años se des-
noche aproximadamente 40 kilóme- plazó en su humilde bicicleta per-
tros al habérsele estropeado la bici- trechado de enseres de su profe-
cleta. Los familiares le comentaron sión; cámaras, trípode, iluminación
que no disponían de ninguna foto (utilizaba unos focos que él mismo
en vida del difunto. Durante años, había confeccionado sujetos a un
estas prácticas de fotos mortuorias palo, tomaba la corriente de al-
fueron habituales, especialmente en gún vecino para la iluminación) y
recién nacidos; adornaban sus cunas muchas veces con el laboratorio;
con flores y los vestían con sus me- ampliadora, cubetas y líquidos.
jores galas para la toma fotográfica. Con ese sencillo medio de trans-
porte se desplazaba a través de un
Durante las Ferias, en poblacio- radio de 60 kilómetros en torno a
nes grandes como Toro, Benaven- Aspariegos, su lugar de residencia.
31 u Espacio I+M Octubre 2017

